
Veintisiete huesos dentro de mí, un revolotear de uñas y cutículas, tu dedo índice sermoneándome mientras se deshace, el anular perdido para siempre. No estoy arrepentida, la boca está bien puesta, aunque tenga la lengua un poco ahorcada y la mandíbula como la de una boa. Quizás deba ir al dentista. Tu sangre tiñó mis muelas y se está coagulando en mis encías. Arg. Y a la jueza le diré la verdad y nada más que la verdad: que tenías la mano dura.
-Liliam Elphick

-¿Nombre?
-Grr.
-¿Cédula de Identidad?
-Fzzzt.
- Repita lentamente, por favor.
- F-z-z-z-t.
-¿Estado civil?
-…
-¿Le comieron la lengua los ratones?
-…
-¿Nacionalidad?
- Grrfzztroar.
-¡Déjeme ver, d,e, f, g… Lo siento. Su país no está en mi lista.
-¡Grrrrrrrr! ¡Grrfzztroar!
-Abandone el arca o si no llamo a fuerzas especiales. ¿Me entendió? ¡Siguiente!
-Lilian Elphick

Mira, el asunto es que maté a Teseo. Fue rápido y limpio. Dijo “perra traicionera”, y cerró los ojos. Luego, todo fue fácil. Entré al laberinto a buscar a Minotauro. Cuchito, cuchito, llamé. Y él me respondió con unos gemidos asustados. ¿Se fue el loco? Sí, gatito, para siempre. Gracias, preciosa, no sé cómo agradecerte. Me puedes rascar el lomo, me encanta. ¿Ahí? Sí, pero un poco más arriba. ¡Sigue, sigue! ¡Ahhhhh! Sé que suena perverso, pero tócame la cola. ¿Así? Más fuerte, más fuerte. Ahora, trata por aquí y aquí y acá.
Cuento corto: después de tantas caricias, le mordí el cuello y lo asfixié. Balbuceó “perra”, a secas, y murió con la carpa alzada, como Teseo.
Aquí hay un enredo muy grande. Pásame las tijeras, anudamos nuevamente y seguimos ovillando.
¿Vale?
-Lilian Elphick

Un pájaro soñó que era Chuang Tzu. Al despertar tenía brazos y no alas. Triste porque ya no podía volar, se dedicó a escribir. Una mariposa se posó en su ala y le dijo: No has despertado aún.
-Lilian Elphick

Apolo escupirá en mi boca. Troya será destruida. Áyax me violará. Nadie creerá en mí.
Una mujer de nombre Christa, siglos después de mi muerte, escribirá: “¿Por qué quise, por encima de todo, el don de profecía? Hablar con mi propia voz… pero, ¿a quién?”
Ahora, cuando ya no tengo ojos, sé que la vida es la única inocente.
-Lilian Elphick
This movie requires Flash Player 9
Miro la luz en tu cara fragmentada, la división inútil de la escritura que corta el beso, devorando filos, incisiones, suturas. Te acerco hacia mí. Ahí estás: en blanco y negro, tijereteado, armado y desarmado, amplificado hasta la cuadrícula, reducido por obra y magia de mi deseo.
Tú miras por la ventana o estás sentado frente al escritorio; a veces lees el diario. Ayer descubrí que tu pelo siempre está mojado, como si acabaras de salir de la ducha. Y que tus ojos cambian de color cuando la sonrisa quiere venir y se detiene en mi pecho.
Acerco mis labios y busco tu boca de papel. Hundo mi lengua hasta que crujes. Te chupo, te muerdo, te destruyo con los dientes, te aprieto entre mis manos y luego te libero. Estás en el suelo, y yo jadeo con la cara sucia. El sabor a tinta es delicioso.
-Lilian Elphick

…..Nos amamos desde el lugar de las palabras; el deseo era una escritura que iba y venía, ataviada de un presente compacto.
Nos amamos con furia, siempre indagando en la perversión que tiene toda historia ficticia.
…..Nos buscamos en libros y cartas; fuimos el papel y la tinta, unidos por ojos que nos leyeron.
Por eso lo maté: para amarnos más, y eternizar el mejor de los finales.
-Lilian Elphick

El dijo: «Ahora o nunca»
Ella respondió: «Así sea», y se desnudó.
Desde entonces la palabra arrepentimiento vaga de diccionario en diccionario.
-Lilian Elphick