Los charcos

por redacción el 20 Abril 2010 — Categoria * TODOS, . Leija, Marcos

Llovió. No fue una lluvia común. Cayó del cielo una ciudad mágica, una ciudad escrita en agua, una ciudad acuarela idéntica a la que habitábamos hace mucho tiempo. Las gotas de las nubes fueron diminutos círculos de un espejo fragmentado que nos reflejó una cara limpia, nueva, transformada. Los charcos de las calles proyectaron un lugar parecido al nuestro pero no era el nuestro, aquel repleto de ruido, violencia, manchado de hollín, poblado de gente vacía y sola. Por eso lo dejamos desolado y nos lanzamos a los charcos antes de que se secaran, para habitar de nuevo la vieja ciudad que un día deformamos hasta volverla inhabitable.

-Marcos Leija

El incendio

por redacción el 29 Abril 2009 — Categoria . Leija, Marcos

Una noche mamá nos despertó alarmada.
—¡Se quema la casa! ¡Se quema la casa! —gritaba.
Tenía un claro paisaje de terror en el rostro.
Yo, al ver la mano macabra de la llamarada no le di importancia y me eché a dormir de nuevo.
Aquello, no era tan grave.
A diario, la lengua endemoniada de mi padre desataba peores infiernos.

-Marcos Leija

La fe de un náufrago

por redacción el 23 Agosto 2008 — Categoria * TODOS, . Leija, Marcos

Una botella de vino fue arrastrada por el mar a la orilla de una playa. A punto de colocarla en la basura un turista, su hijo le advirtió que no lo hiciera. Tal vez un genio podría estar atrapado adentro.

El hombre sonrió y en su intento por demostrarle al niño la inexistencia de seres mágicos, le quitó el corcho al envase. Del casco vacío, salió el grito de auxilio de un náufrago atrapado en una isla desierta.

-Marcos Leija