Zoofilia

por redacción el 30 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Epple, Juan Armando

El pingüino emperador, de la Antártida, le declara su amor a la pingüino que ha elegido regalándole una piedrecita. Si ella la acepta, empollan después juntos un huevo. Si ella la rechaza, el pingüino se va a otra isla, a empollar solo su piedra.
Esto lo sé porque también soy del Sur.
Colecciono desde hace años piedrecitas de pingüino.

-Juan Armando Epple

Caso

por redacción el 27 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Romagnoli, Juan

Sorprendido en un delito, el hombre huye. Lo persiguen. Comprende que no soportaría el encierro. Próximo a ser alcanzado, llega a una vieja casona y entra. Acorralado, sube al último cuarto, traba la puerta, asegura las ventanas, tapa la chimenea.

-Juan Romagnoli

El Nacimiento de la Col

por redacción el 25 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Darío, Rubén

 

En el paraíso terrenal, en el día luminoso en que las flores fueron creadas, y antes de que Eva fuese tentada por la serpiente, el maligno espíritu se acercó a las más linda rosa nueva en el momento en que ella tendía, a la caricia del celeste sol, la roja virginidad de sus labios.

-Eres bella-
-Lo soy- dijo la rosa.
-Bella y feliz- prosiguió el diablo-. Tienes el color, la gracia y el aroma. Pero…
-¿Pero?
-No eres útil. ¿No miras esos árboles llenos de bellotas? Ésos, a más de frondosos, dan alimento a muchedumbres de seres animados que se detienen bajo sus ramas. Rosa, ser bella es poco…

La rosa, entonces -tentada como después lo sería la mujer- deseó la utilidad, de tal modo que hubo palidez en su púrpura.

Pasó el buen Dios después del alba siguiente.

-Padre- dijo aquella princesa floral, temblando en su perfumada belleza-, ¿Quereis hacerme útil?
-Sea, hija mía -contestó el señor, sonriendo. Y entonces el mundo vio la primera col.

-Rubén Darío

Ataduras

por redacción el 23 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Gotthelf, Eduardo

El héroe entró al laberinto con el hilo atado a la cintura. Poco a poco el ovillo, en manos de Ariadna, se fue achicando, hasta que se agotó. El hilo se puso tenso. Si lo soltaba, perdería a Teseo para siempre. Sin vacilar, lo siguió.

Recién cuando estuvo en la parte más oscura, el hilo se detuvo. Oyó los ecos de una lucha lejana. Luego notó que el hilo aflojaba: él estaba regresando. Ovilló rápidamente, hasta que pudieron abrazarse en la oscuridad.

Atados y perdidos en el interior del laberinto, no tienen más remedio que seguir juntos, hasta que la muerte los separe.

-Eduardo Gotthelf

 

Ayyyy

por redacción el 22 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Gorodischer, Angélica

Sonó el timbre y ella fue a abrir la puerta. Era su marido.

-¡Ayyyy!- gritó ella- ¡Pero si vos estás muerto!

Él sonrió, entró y cerró la puerta. Se la llevó al dormitorio mientras ella seguía gritando, la puso en la cama, le sacó la ropa e hicieron el amor. Una vez. Dos veces. Tres. Una semana entera, mañana, tarde y noche haciendo el amor divina, maravillosa, estupendamente.

Sonó el timbre y ella fue a abrir la puerta. Era la vecina.

-¡Ayyyy!- gritó la vecina-, ¡Pero si vos estabas muerta! -y se desmayó.

Ella se dio cuenta de que hacía una semana que no se levantaba de la cama para nada, ni para comer ni para ir al baño. Se dio vuelta y ahí estaba su marido, en la puerta del dormitorio:

-¿Vamos yendo, querida?- dijo y sonreía.

-Angélica Gorodischer

Hechizo

por redacción el 20 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Gelaz, Alejandro

Estornuda el sapo. Masticando el tórax de una abeja, escupe bendiciones sobre el lomo de un perro que despulpa el barro de las piedras. La princesa, saliente del sortilegio de la baba, toma un peñasco y aplasta al anfibio contra el fango. Y todo por salivar después de la ingestión del insecto llegado recién de copular una mandrágora.

-Alejandro Gelaz

Cotidiana

por redacción el 18 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Gómes, Miguel

Tras una discusión, coloqué a mi mujer sobre la mesa, la planché y me la vestí. No me sorprendió que resultara muy parecida a un hábito.

-Miguel Gómes

Manzano

por redacción el 18 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Legarza, Izaskún

Érase una vez un árbol, abundante en rojos frutos, que crecía insolente en el centro de un hermoso jardín. En una de sus ramas dormitaba tranquila la sierpe que lo guardaba, y que cada tarde se deslizaba por el tronco en busca de refugio en la tierra.
Un día, en su descenso, el reptil desprendió accidentalmente un fruto de los custodiados y, aunque el dueño del huerto había prohibido comerlos, la mujer deseosa de conocimiento mordió. Apenas tuvo tiempo la joven doncella de saborear la pulpa del fruto vetado. En un abrir y cerrar de ojos llegó el jardinero y…
… a partir de ahí,el cuento se tituló Blancanieves.

-Izakun Legarza

Primera vez

por redacción el 15 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Beccar Varela, Delfín

Él, otra vez humillado en un rincón. Ella ahí, al borde de la cama, insultándolo y recriminándole como siempre, pero esta vez da un paso más y lo fulmina con una tremenda estocada al ego masculino:

- tu poca hombría me obliga a tener que acostarme con otros…

El hombre se convierte en un volcán y explota en un rapto de violencia. Extiende los brazos y con manos firmes ahoga los últimos agravios que suelta su víctima.

Atónito mira como la mujer pierde el aliento, la ve apagarse y con esa última exhalación llega al éxtasis, tras años de impotencia se pierde en un orgasmo liberador. Consternado, descubre su inevitable destino.

-Delfín Beccar Varela

Transformación

por redacción el 13 Noviembre 2008 — Categoria * TODOS, . Centurión, Sandro

Una vez más, la luna llena acompañó su metamorfosis. Su cuerpo se transformó lentamente. Una vez más la profecía de su padre se cumplió. Una vez más, como todos los viernes por la noche, Juan se convirtió en Mariela, la loba de los suburbios.

-Sandro Centurión

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