Padre de muchos

por redacción el 30 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Socorro, César, DEL CONCURSO

El cura era un cuervo con alma de lobo en celo, al que todos los niños del pueblo llamaban padre.

-César Socorro

Elena y Menelao

por redacción el 26 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Denevi, Marco

Helena jamás volverá junto Menelao. Un marido que para vengar su honor complica a tanta gente y a tantos dioses demuestra que tiene más amor propio que amor.

-Marco Denevi

El Gigante Egoísta

por redacción el 24 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Muñoz Valenzuela, Diego

El gigante sonrió con auténtica felicidad al contemplar a los millares de niños que repletaban los entretenimientos de su patio. Apelotonados en filas interminables ante cada juego, exigían a sus padres que les comprasen toda clase de golosinas. El gigante calculó el exorbitante monto de la taquilla: su salud y comodidad estaban aseguradas. Había desterrado definitivamente aquellas terribles pesadillas donde moría de frío, sumido en la soledad y la miseria.

-Diego Muñoz Valenzuela

Ayer en la clase de física

por redacción el 18 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Aníbal Niño, Jairo

Ayer en la clase de física casi grito EUREKA, al serme revelado todo lo que tiene que ver con la teoría de los vasos comunicantes.
Fue el momento en que, oculta a toda mirada, mi mano estrechó la tuya largamente.

-Jairo Aníbal Niño

Paternidad responsable

por redacción el 17 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Alfaro, Carlos

Era tu padre. Estaba igual, más joven incluso que antes de su muerte, y te miraba sonriente, parado al otro lado de la calle, con ese gesto que solía poner cuando eras niño y te iba a recoger a la salida del colegio cada tarde. Lógicamente, te quedaste perplejo, incapaz de entender qué sucedía, y no reparaste ni en que el disco se ponía rojo de repente ni en que derrapaba en la curva un autobús y se iba contra ti incontrolado. Fue tremendo. Ya en el suelo, inmóvil y medio atragantado de sangre, volviste de nuevo tus ojos hacia él y comprendiste. Era, siempre lo había sido, un buen padre, y te alegró ver que había venido una vez más a recogerte.

-Carlos Alfaro

La brevedad

por redacción el 13 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Jiménez Emán, Gabriel

Me convenzo ahora de que la brevedad es una entelequia cuando leo una línea y me parece más larga que mi propia vida, y cuando después leo una novela y me parece más breve que la muerte.

-Gabriel Jiménez Emán

Último recurso

por redacción el 13 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Beltrán, Angélica, DEL CONCURSO

Lo hicieron según el pacto.El viejo gato se zambulló en la papelera de reciclaje, el mouse hizo el resto.

-Angélica Beltrán.

 

El Semáforo

por redacción el 8 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Serrano Cueto, Antonio

De la mano de su padre, el niño espera en el semáforo. Muñeco rojo, no pasar. Muñeco verde, sí pasar. Le gusta ver cómo el muñeco verde acelera el paso paulatinamente a medida que transcurren los treinta segundos y, sobre todo, cómo corre en los últimos cuatro. Ahí empieza la carrera, y el niño siempre gana entre risas al muñeco verde. Ocurre al menos dos veces al día, en el trayecto de ida y vuelta de la guardería, y no pasa de ser un juego inocente. Pero el muñeco verde no perdona. Medio siglo después una furgoneta le ayudará en la revancha.

-Antonio Cueto Serrano

Ajedrez

por redacción el 4 Marzo 2009 — Categoria * TODOS, . Rodriguez, Nana

Se dice que el juego del ajedrez originariamente era una técnica de adivinación que interpretaba el resultado de la batalla entre las fuerzas eternas del Ying y del Yang.

Más tarde en Praga, con la humedad de un sótano como testigo, un hombre de ojos tristes vislumbró el ajedrez como un castillo habitado por reyes, damas, caballos y alfiles invisibles, custodiados por peones sonámbulos y torres que no duermen. Mientras en Buenos Aires, con fervor, un hombre de ojos que miran al infinito, poetizó que Dios mueve al jugador y éste a la pieza… ahora, yo solitaria, en el silencio de una ciudad sumergida, sobre mi cuadrícula de luces y de sombras, veo cómo el caballo traza una ele movido por mi mano, y relincha como una señal de la escritura de Dios, deseoso de que algún día, esta secreta partida pueda finalizar en tablas.

-Nana Rodriguez