Sin perdón
El día de mi funeral, nadie vino a consolarme. Mis amigos pasaban por delante de mis narices con cara de afligidos, pero besaban a mi esposa y a mis hijos como si ellos tuviesen alguna parte en este oscuro viaje. Jamás perdonaré tanto abandono.
-Antonio Serrano Cueto
4 Comentarios »
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URI



Y sigues siendo un chiquilín… ya sabíamos que la luz estaba al fondo del camino. Que no debías temer. Y yo no te he abandonado. Tu has hecho caso omiso de mis lágrimas vertidas sobre tus ojos, de mis labios besando los tuyos, todo para que despertaras. Soy yo quien no perdonaré tu abandono.
Comentario por Claudia Sánchez — Noviembre 7, 2008 @ 11:38 am
Muy bien, Clara, por esta respuesta “desde el aire de arriba”, como decían los clásicos.
Comentario por Antonio Serrano Cueto — Noviembre 7, 2008 @ 12:48 pm
Quería decir Claudia, no Clara. Un abrazo.
Comentario por Antonio Serrano Cueto — Noviembre 7, 2008 @ 12:49 pm
***
Es muy buena.
E inquietante…
***
Comentario por Jacinto Deleble — Noviembre 7, 2008 @ 4:48 pm