Pedro Lapso y la fuerza gravitatoria
En la víspera del nacimiento de su primer hijo, a Pedro Lapso se le cayeron varios objetos de las manos. Los más eran menudencias recuperables y su caída no produjo ningún quebranto. Sin embargo, otros eran objetos valiosos que estallaban con estrépito y pasmo. Era como si la fuerza gravitatoria se hubiese empeñado en demostrarle su omnipresencia. Asustado y temiendo males mayores con el niño, Pedro Lapso se amputó los brazos. Por eso no pudo evitar, aun estando a su lado, que a su mujer se le escurriese el bebé.
-Antonio Serrano Cueto
3 Comentarios »
Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URI



Exelente, la gravedad es una cosa gravísima.
La ilustración tine un peso específico, que gravita.
Un abrazo sin gravedad para los dos.(al escritor y al ilustrador por supuesto)
Sergio Astorga
Comentario por Sergi Astorga — Enero 12, 2009 @ 5:30 pm
Muy bueno! nunca mejor puesto un apellido!
Saludos!
Comentario por Claudia Sánchez — Enero 25, 2009 @ 12:21 am
El destino está marcado….
Comentario por Reina — Abril 28, 2010 @ 11:57 pm