El SemĂĄforo
De la mano de su padre, el niño espera en el semĂĄforo. Muñeco rojo, no pasar. Muñeco verde, sĂ pasar. Le gusta ver cĂłmo el muñeco verde acelera el paso paulatinamente a medida que transcurren los treinta segundos y, sobre todo, cĂłmo corre en los Ășltimos cuatro. AhĂ empieza la carrera, y el niño siempre gana entre risas al muñeco verde. Ocurre al menos dos veces al dĂa, en el trayecto de ida y vuelta de la guarderĂa, y no pasa de ser un juego inocente. Pero el muñeco verde no perdona. Medio siglo despuĂ©s una furgoneta le ayudarĂĄ en la revancha.
-Antonio Cueto Serrano
3 Comentarios »
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Muy bueno. Muy triste. Me gusta verlo ilustrado, lo habĂa leĂdo ya en los silenos.
Saludos.
Izaskun
Comentario por izaskun legarza — Marzo 9, 2009 @ 9:00 am
Como Izaskun, ya lo conocĂa, y como todo los buenos relatos, cada vez que vuelve a leerse, sorprende.
Saludos.
Comentario por Gabriel B. — Marzo 18, 2009 @ 11:55 am
QuĂ© terrible…!!! vengativo el muñequito…!!
Comentario por Reina — Abril 28, 2010 @ 11:52 pm